MUSEO DE ARQUITECTURA, BUDAPEST
Tradición e innovación. Los dos edificios, tanto juntos como por separado, conforman en su espacio interior un entorno urbano y arquitectónico que combina simultáneamente tradición e innovación.
La posición simétrica de los dos edificios forma una plaza exterior que sirve como acceso al parque a través del eje del museo. De este modo, se recupera el acceso original al parque desde la ciudad. La dualidad formal, lograda mediante dos edificios idénticos, potencia o amplifica la plaza de entrada, que así puede concebirse como un espacio urbano (recordemos las Torres Gemelas de Nueva York). Dos formas (simples) que adquieren contundencia y máxima expresión como un único elemento pregnante, precisamente en su dualidad y simplicidad formal.
Los edificios interactúan con su contexto (la rotonda, el parque, la ciudad…). El espacio público de la plaza se extiende al interior de los dos edificios de una manera innovadora y evocadora, propia de un museo. La presencia del parque invade el interior. La ciudad penetra en los edificios a través de «miradores urbanos».
Desde la plaza de entrada se pueden observar los dos edificios, que se transforman en escenarios urbanos donde se revela su propia razón de ser arquitectónica. Su espacio interior, abierto y en cascada (a modo de terrazas), es dinámico, fluido, sugerente, evocador y, al mismo tiempo, completamente novedoso. Nunca antes visto.
ARQUITECTO
Ramón Andrada González Parrado
FECHA DE CONCURSO:
2015