88 VIVIENDAS EN VILLAVERDE

C/EUSKALDUNA 8, MADRID

Edificio de viviendas  de promoción privada. El primer objetivo es obtener el número máximo de  viviendas y agotar la edificabilidad, obteniendo la mejor relación posible entre superficie construida y útil. También es prioritario para la propiedad que las viviendas no superen una superficie útil determinada y cumplan un programa preestablecido.

Solar de acusada topografía, difícil forma triangular y planeamiento en manzana cerrada con patio interior. Todas las viviendas han de ser exteriores y por tanto pasantes.

En planta el edificio se resuelve con siete núcleos de escaleras: cinco de tres viviendas por planta y dos de cuatro. En planta baja se complementa el uso de vivienda con dos locales comerciales y zonas porticadas. Se remata con una planta ático, retranqueada, tal y como permite el planeamiento.

Bajo rasante se han resuelto el garaje y los trasteros con planta y media: una única planta completa para garaje (una plaza por vivienda y por local), y media planta para trasteros (uno por vivienda).

La acusada topografía del solar obliga inevitablemente al escalonamiento de la edificación. Es en planta baja donde se absorben las irregularidades altimétricas, teniendo esta planta distintas cotas de asentamiento para adaptarse a la topografía.

Exteriormente se pretende una imagen unitaria del conjunto, evitando excesivos “saltos” de los volúmenes debido al desnivel del terreno. Se consigue resolver tal circunstancia con un único quiebro en el volumen. Además, este coincide con una altura completa de planta, lo que beneficia la imagen resultante.

La planta baja se transforma en un potente basamento que asienta el edificio sobre el terreno, absorbiendo con su altura variable  y siempre dentro de las limitaciones de la ordenanza municipal, la variación de altura.

Las fachadas se piensan de ladrillo, sobre un zócalo revestido de piedra. Un cuerpo de ático retranqueado revestido de revoco de color claro matizado con una gran línea de sombra horizontal marcada por una marquesina corrida, hará de digno remate del conjunto.

Los huecos insisten en la idea de unidad del conjunto con su obsesiva repetición formal. Sólo los miradores destacarán del conjunto, como ligeras cajas de cristal, confiando en que aportarán cierta nota de ligereza a la robusta imagen del edificio.

ARQUITECTO
   RAMÓN ANDRADA GONZALEZ- PARRADO

COLABORADORES:
   JAVIER MORANTE,                                              ARQUITECTO
   PALOMA ANTOÑANZAS,                                     ARQUITECTA

FECHA DE PROYECTO:
   2001

FIN DE OBRA:
   2004

FOTOGRAFIA:
   Imagen Subliminal

Proyecto anterior
COLEGIO PÚBLICO
Proyecto siguiente
Viviendas en najera